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Ricardo Bezanilla Renovales, el fundador de Radio Infinita

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Clásicos de Colección » 24.06.2011

A fines del 2010 se supo publicamente. Ricardo Bezanilla Renovales se encontraba muy enfermo. En los círculos entusiastas por la radiofonía se hablaba acerca de un posible negocio entre don Ricardo y otra personalidad con muchas historias en la radiodifusión nacional. Juntos, levantarían una nueva estación en Santiago.

Pero Ricardo Bezanilla estaba muy enfermo, y su negocio quedó en “stand by”.

Realmente, no dimensioné que tan grave se encontraba, hasta hoy, que me entero de su fallecimiento por donde menos esperaría: Twitter. La mayoría de los tuiteros chilenos son tan adictos a la televisión, y especialmente a la basura que todos los días emite la TV nacional, que me extrañó de pronto ver en los trending topics su nombre. El nombre de una verdadera personalidad de las ondas.

Y aún no me la creo. Ricardo Bezanilla Renovales nos dejó. Hago un parentesis en mi ajetreada rutima de los jueves para escribirle el homenaje que se merece.

Las historias y los negocios de don RBR

Ricardo Bezanilla fundó Radio Infinita en 1977 y la encabezó hasta sus ultimos días. Posteriormente creó otras emisoras que en conjunto forman el grupo RBR Medios, llamado asi en honor a su nombre:

Partiendo por Radio Tiempo, hoy FM Tiempo, a mediados de los ochentas. Después, empezando los noventas, fundó Romántica, totalmente dedicada a las baladas en español.

Incluso apostó por la AM, creando Antena Uno en el CB 130 de Santiago a fines de los 80s, pero a poco andar la estación no resultó rentable y Bezanilla la vendió a la Corporación La Morada, quienes la transformaron en Radio Tierra.

También a mediados de los 90s, formó una sociedad con Carlos Alberto Peñafiel y César Antonio Sántis, presentador de TV y entonces además voz de Infinita, para crear Radio Classica, que apostaba por el jazz más selecto.

Classica, que proporcionaba “jazz y más”, con sus característicos afiches “dibujados” fue comprada en 1999 por los colombianos de Caracol, entonces dueños de RadioActiva, quienes la convirtieron en Caracol Clássica, primera etapa de lo que después pasó a ser una fusión entre esta y la radio Caracol Música, con un estilo que competía precisamente con Infinita.

Y en 2006, Bezanilla adquirió la frecuencia 95.3 FM de Santiago a la Corporación Metodista, quienes controlaron ese dial por décadas y la arrendaron a muuchos empresarios radiales, lo que explica la cantidad de proyectos que sonaron por aquel punto de la frecuencia modulada antes de ese, el primer año de Michelle Bachelet como Presidenta.

Con el 95.3 en sus manos, Bezanilla creó Amadeus, una radio dedicada al jazz, el blues y el bossa nova. Como la estación no generó los resultados económicos que esperaba, un par de años después la reformuló y convirtió en simplemente “Noventa y cinco punto tres, frecuencia Urbana”, su nombre actual.

Y en 2010 estaba negociando con Cristian Wagner, otro gran radiodifusor con sus propias historias, para iniciar un nuevo proyecto en… el 93.5 FM de Santiago. Pero se supo de la enfermedad de don RBR y todo quedó… en espera.

Don Ricardo Bezanilla, apostando por la radio hasta el final de sus dias. Todo un grande.

Equilibrando la música, para el adulto jóven

infinita

La verdad que sí, es muy dificil hacer(se) un nombre

Si mencione tan poco a Infinita hasta ahora, es porque esta radio merece una mención especial, completamente aparte: Creada el 77, “Infi-ni-ii-taaaaaa” (8) como canta su immortal jingle, es hoy una de las estaciones que más ingresos obtiene por publicidad en el dial chileno, Todo por preferir a un público bien selecto, apostando por el estilo que aquella audiencia prefiere: El Adulto Contemporáneo, la música “para el Adulto Joven”, como la llamaban en sus buenos dias.

Puede que Infinita no haya sido la emisora pionera en explotar este mercado, pero si la que por más tiempo fielmente representó al adulto-joven, con un estilo que no ha cambiado mayormente, sólo actualizado conforme las exigencias del tiempo.

Un estilo imitado por otros desde sus inicios en el 77, otras estaciones que con el tiempo desaparecieron o cambiaron radicalmente sus preferencias musicales manteniendo sus mismos nombres. (Sí, hablo de ti, Horizonte, pero no eres el único caso) O mutaron hacia un anglo más cercano al rock y el pop de los ochentas y noventas, lejando a la suavidad y ausencia de estridencias que Infinita hizo suyas.

Y vaya qué es dificil describir qué es ese “adulto contemporáneo”. No es un estilo musical per se. Es una manera de agrupar a varios géneros, que incluyen el soft rock y el soft pop anglo, que alcanzó su mayor momento de gloria en la segunda mitad de los 70s y la primera de los 80s. Pero también varios experimentos que intentaban fusionar el jazz con otros ritmos… una mezcolanza que recién a mediados de los 90s tendria nombre propio: Smooth Jazz.

Este es el estilo que Infinita hizo suyo cuando empezó. Y el que continúa representándolo hoy. Un estilo que marcó a toda una generación, entre quienes me incluyo.

Espero que los herederos de don Ricardo Bezanilla sepan mantener esta tradición que, además, tan buenos resultados en avisaje les proporcionó hasta el presente.

Por último, sólo desear a don Ricardo Bezanilla Renovales que descanse en absoluta paz. Este articulo fue un modesto homenaje a uno de los verdaderamente grandes de la industria radiofónica chilena.

Mañana, en este mismo blog, una lista (no es un ranking) con 15 canciones que a mi gusto definieron a Radio Infinita. Hasta entonces.