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Y2K: El “fin del mundo” que yo sí creí que vendría

Porque tenía bases científicas creíbles en cierto grado, no como las chorradas que se dicen que “van a pasar” el 21 de diciembre de 2012

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Que el calendario maya se acaba el 21 de diciembre de 2012. Con solo ese dato, se han formado no sé cuantas teorías, y cual de todas más descabellada, que asegurarían que en ese momento vendrá “el fin del mundo”. Y ves a la gente creyéndoselo con más seguridad que un testigo de Jehová a principios del siglo XX, cuando fijaban una fecha exacta para el Armagedón, y cuando pasaba y no ocurría nada, determinaban otra, y después otra, y después otra…

Uno por default debería desconfiar de todo quién quiera decir que el mundo, la Tierra “terminará” una determinada fecha. Ni los cristianos que de verdad quisieran denominarse como tales deberían fijar un día.

Una de las citas más cuerdas de la Biblia viene de Mateo 24:36. Es cierto que el libro de referencia máximo de la cristiandad tiene muchas incoherencias entre Antiguo y Nuevo testamento, que llama abominación a la homosexualidad, etcétera, etcétera pero al menos en ningún versículo entrega una fecha exacta para el “fin del mundo”. Y en el verso del primer Evangelio que menciono dice:

Sin embargo, nadie sabe el día ni la hora en que sucederán estas cosas, ni siquiera los ángeles en el cielo ni el propio Hijo.[a] Sólo el Padre lo sabe.

37 »Cuando el Hijo del Hombre regrese, será como en los días de Noé. 38 En esos días, antes del diluvio, la gente disfrutaba de banquetes, fiestas y casamientos, hasta el momento en que Noé entró en su barco. 39 La gente no se daba cuenta de lo que iba a suceder hasta que llegó el diluvio y arrasó con todos. Así será cuando venga el Hijo del Hombre.

(Mateo 24:36, Nueva Traducción Viviente)

No dice fecha, y como siempre verás gente que encuentra una excusa para celebrar, la pista que tira tampoco ayuda mucho.

Sin embargo, hace 13 años, había una fecha en la muchas personas creían que se “acabaria el mundo” o la civilización industrializada tal y como la conocimos. Justo en el momento en que internet despegaba y la “revolución informática” estaba recién empezando, estaban los que decían que todo se iria a la mierda, que el 1 de enero del 2000, a las 12 de la noche, se terminaba todo. Con misiles nucleares rusos que se lanzarían solos. Y esta vez los argumentos si eran creibles. Y yo si me los crei. Se trataba de lo que llamaron el Y2K.

Esperando el 01/01/00

Muchos ordenadores y equipos de todo tipo fabricados a lo largo del siglo XX incorporaban un calendario que para señalar el año en el que se encontraban, utilizaban los últimos dos dígitos en lugar de 4 (95 en vez de 1995, por ejemplo). Entonces, cuando llegara el 1 de enero de 2000, muchos de esos aparatos tendrían problemas al creer que en vez de pasar del año 1999 al 2000, habíamos “saltado” de 1999 al 1900, provocando una confusión en sus sistemas con resultados impredecibles (se decía entonces)

La paranoia colectiva estaba fundamentada en que toda clase de equipos sufririan estos problemas de calendario. Computadores ya antiguos para el 99 (todos los Macs y compus con Windows 95 o superior se estaban salvando), reproductores de VHS, relojes pulsera, marcapasos (si, yo lei que también los marcapasos), cajeros automáticos (que en Chile ya estaban dominados por el monopolio de Redbanc/Transbank), sistemas de control en aeropuertos, los cajeros del supermercado, lsa máquinas para el pago con tarjeta de crédito, centrales eléctricas de todo tipo, transmisores de radio y televisión, la telefonía fija y celular…

…Y las bombas atómicas. Que sus relojes se iban a volver locos el 1/1/2000 hasta el nivel que iban a lanzar los misiles por su cuenta, logrando el desastre nuclear que la Guerra Fría no consiguió.

Como ven, motivos, y muchos, teníamos para creer que para el año nuevo 2000 no habría nada que celebrar (o si celebrabamos, no alcanzaría pada nada) La paranoia fue tanta que salieron sitios web completamente especializados en el Y2K. Estaban los moderados que solo advertian que con la llegada del 2000 ocurrirían molestias menores, y los extremistas que, cual Salfate para el 2012, aseguraban que lo que vendría, sería lo peor de lo peor.

Hasta una revista seria como la “Mecánica Popular” dedicó una nota completisima al respecto en su número de diciembre de 1999. La tengo en mis manos, asi que voy a compartir con ustedes algunas de sus recomendaciones para “sobrevivir” en los primeros días del dos mil:

Una PC, ya sea de la casa o de la oficina, debe someterse a una ciudadosa revisión de su BIOSy de Reloj de Tiempo Real. Durante los últimos tres años (es decir, desde 1996 en adelante) los principales fabricantes de computadoras y hardware en general han garantizado sus productos para el año 2000. No obstante, sería conveniente que un técnico especializado revisara, por lo menos, el BIOS y el RTR de tu PC. Recuerda. Mac no tiene este problema.

Viajes: Si eres de los afortunados que celebrarán la llegada del 2000 en alguna paradisiaca playa o en ciudades que no descansan, revisa la fecha de tu boleto de regreso. Pese a que se trata de un servicio programado con bastante anticipación, gran parte de la desconfianza se centra en la ineficiencia de los servicios de transporte. Sin embargo, la expedición de pasajes ya contempla las cuatro cifras en los boletos para evitar toda clase de confusiones.

A los oficinas y dependencias gubernamentales se les atribuye un desarrollo tecnológico inferior al de empresas y corporaciones privadas. No obstante, el riesgo era bastante alto y la información oficlal –como la referente a impuestos o seguridad–no podía quedarse a la deriva. Pese a que la mayoría de los gobiernos, a estas fechas, ya han garantizado que sus sistemas funcionen apropiadamente, es necesario tener a la mano todos los documentos importantes. Entre ellos se encuentran los correspondientes a registros en la seguridad social, identificaciones oficiales, pasaportes, visas, licencias de manejo, comprovantes de pago de impuesto o de posesión de automóviles.

Trámites bancarios: La expedición de documentos como tarjetas de crédito con fechas de expiración más allá del 2000 no ha dejado del todo tranquilos a los millones de usuarios de los diversos servicios bancarios.
En este caso, es recomendable que tengas a la mano los estados de cuenta de tus cuentas de crédito, de ahorro y de cualquier sistema de inversión y los comprobantes de pago o depósitos realizados durante los últimos seis meses.
Pero si tu desconfianza es mucha, mantén contigo una buena cantidad de dinero en efectivo que puedas devolver a tu cuenta original un par de días luego del cambio de fecha, una vez que hayas comprobado que no ocurrió nada grave. De hecho, todos los bancos garantizan la seguridad de las transacciones.

Supermercados: Pese a que diversos almacenes ya abren sus puertas el 1 de enero para los escasos clientes que tienen el ánimo de salir de casa para comprar una medicina, la captura de los productos en las cajas registradoras se basan en sistemas calendario –por lo que quizá se presenten fallas al momento de pagar. En este caso, compra con anticipación productos que puedas necesitar ese día como baterías, fusibles, bebidas o algunas medicinas para malestares estomacales. Quizá tengas que hacer una larga fila de dos personas porque es probable que la caja no reconozca el código de barras de los productos que necesitas.

Estas son algunas de las recomendaciones más sabrosas que publicaron, en un articulo que en el fondo no dejaba de llamar a la calma en un ambiente de paranoia no mayor al que se vive a vísperas del 21 de diciembre de 2012, pero que yo si me creí.

Y cuando llegó el día…

Como TVN se conectó a una cadena mundial de televisiones que transmitieron la llegada del año nuevo desde distintos lugares el mundo, vi como cuando llegó la medianoche del 31 de diciembre del 99 en Australia no pasó nada. Pero había que estar pendiente de Rusia, donde estaban los misiles que uno suponia que no habian cuidado y que se dispararían solos. Nop, nada, nada pasó. Después vino Europa y llegó Chile y finalmente todos los Estados Unidos con sus ojivas everywhere. Y a olvidarse del Y2K y a celebrar que se acercaba un nuevo milenio, una nueva etapa encabezada por la llegada de un presidente mucho más respetable que el pastel que tenemos ahora y ya se irá. Una sensación de la llegada de una nueva era que solo duró hasta septiembre del año siguiente, del 2001.

Al final no pasó ninguna de las catástrofes que se presagiaron para la llegada del 2000, ni siquiera pequeñas molestias en determinados ordenadores. El 2 de enero del 2000 todo funcionaba igual de bien que dos días antes. Y las predicciones apocalípticas que sí creia al final resultaron una de las más grandes mentiras de los últimos años.

Y ahora me dicen que el mundo se acabará el 21 de diciembre de 2012… ya caí una vez y no me la volverán a colar. THAT’S BULLSHIT!