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Cuando el new age estaba de moda

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La caja de música » 17.07.2009

New Age. Dos palabras que englobaban toda una filosofía de vida. Según quienes la defienden, la humanidad está viviendo los últimos momentos de la Era de Piscis y se acerca hacia la Era de Acuario, un momento donde se vivirá en absoluta paz y armonía.

Aunque nosotros no estaremos vivos para cuando la Era de Acuario llegue en todo su esplendor (en pleno siglo XXII), los creyentes de este movimiento que no es una religión pero tomaba muchos elementos de la religión, consideraban que las transformaciones que permitirán llegar a la Era de Acuario, empezaron hace por lo menos un par de décadas.

Transformaciones que implican un cambio drástico en cada aspecto de la vida. La New Age replantea la religión, la astrología, la medicina, la relación del hombre con la naturaleza… y cómo no, la música.

Y la música de la New Age no sólo relaja, permite despertar (siempre bajo este discurso) todas esas dimensiones de nuestro interior “atrofiadas por la desgastante vida mundana” a traves de sus sonidos armoniosos y reconfortantes.

Los anteriores cuatro párrafos puedes considerarlos disparatados (como me ocurrió a mí ahora que los leo), pero así resumo un movimiento que a fines de los 90s, con esto que se acercaba el tercer milenio, tuvo su buena fanaticada… y también sus opositores. Recuerdo cómo en la Iglesia Adventista constantemente recordaban que esto de la New Age no era más que un nuevo engaño de Satanás. Esa onda, mis estimados lectores.

Y remitiéndonos a la música New Age, nunca llegamos a tener tantos intérpretes que llegaron a ser conocidos a niveles populares, que en la década de los 90s. Especialmente, el 98 y el 99, donde hasta alguno de estos discos llegaron a promocionarse por televisión, como pasó con el debut de Era, que simplemente se llamaba “Era”. O una producción de Vangelis que no fue precisamente muy exitosa: “El Greco”. Ambos discos fueron promocionados en TV como ejemplos de la música para un nuevo milenio.

Algunos de los videos que promocionaban estas canciones son monumentales. Con paisajes de los más bellos, una fotografía muy cuidada… Y si no bastaba con eso, tienes a Yanni y su tour que no pasó ni por el Wembley, ni por el Maracaná ni por el Estadio Azteca ni por el Santiago Bernabeu. Sino por la Ciudad Prohibida, el Taj Mahal, la Acrópolis…

Pero llegó el nuevo milenio y nunca más volvimos a tener tantos éxitos desde el new age. Volvió a ser un género de nicho como siempre lo ha sido (¿adivinaron?) el smooth jazz. Peor aún quienes creían que con el siglo XXI los signos de la Era de Acuario estarían más presentes que nunca se llevaron tremendo costalazo el 11 de septiembre del 2001.

Y aquellos “exitos” new age de los 90s quedaron, no en el baúl de los recuerdos, sino en el sótano de los placeres culpables. Hoy, vamos a recordarlos.

“This is not the beginning of the end”

El disco se llamaba “Songs of sanctury”. Y esta canción se hizó famosa en nuestro país gracias a que apareció en una(s) escena(s) bien recordada(s) de la teleserie “Sucupira”. País: Inglaterra. Título de la canción: “Adiemus”. Canta: Adiemus. Año: 1995

Sandra en los 80s cantaba “María Magdalena” pero en los 90s acompañó a su esposo Michael Cretu en su proyecto personal: Enigma. De su primer disco de 1990, “MCMXC A.D.”, “Sadeness”.

Y del álbum “The cross of changes” de 1994, uno de los mejores videos de todos los tiempos.

Enigma – Return To Innocence *(HD) from Nixie on Vimeo.

Antes de mencionar a la gran representante de la influencia celta, hay que destacar a la canadiense Loreena McKennitt. De ella es su éxito de 1997 “The mummer’s dance”. Aquí, en una lujosa presentación en vivo grabada en alta definición.

The Mummer’s Dance by Loreena McKennitt from Nowaard on Vimeo.

¿Celta? Sin duda me estaba refiriendo a Enya. El último gran hit new age fue suyo (“May it be”, de la banda sonora de “The lord of the Rings: The Fellowship of the Ring”). Aquí recordamos “Book of days” (canción de 1992), totalmente en vivo.

Enya – book of days from jose carlos on Vimeo.

Era fue un proyecto musical encabezado por Eric Lévi. Su primer disco es del 97 y el año siguiente su single “Ameno” tuvo hasta su versión remixada en RadioActiva. El video… simplemente contémplenlo:

José Ángel Hevia es un gaitero español. Su debut en 1999 con “Busindre Reel”, fue todo un suceso global.

Hevia – Busindre Reel from CulturArte on Vimeo.

La historia de Emma Shapplin merece ser contada. Su canción “Spente Le Stelle” del 98 fue éxito mundial, pero realmente en Chile nadie la conocía. Hasta Febrero del 99, cuando fue invitada al Festival de Viña del Mar.

Cuando salió al escenario, el público la recibió con una pifia monumental… que duró hasta que empezó a cantar “Spente Le Stelle”: Entonces fue cosa de minutos para que el “monstruo” cambiara drásticamente de opinión y terminara ovacionánla con rabia y pidiendo una canción más de las dos que tenía acordadas. Al día siguiente, el disco de Emma Shapplin se agotó en las disquerías.

Aquí, una presentación en vivo de “Spente Le Stelle”.

No podía quedar fuera Sarah Brightman. Y por dos. Primero con su clásico “Deliver me”

Y aquí pueden ver un video de mayor calidad.

Para finalizar: Yanni. En 1997 su disco “Tribute” incluyó la notable canción “Love is all”. Aquí la tienen en vivo, desde el Taj Majal

Bonus track: Tuve el cassette de “Dreamland”, el disco que sacó al estrellato a Robert Miles en 1996 ¡y cómo se me pudo olvidar! Bueno, aquí tienen el genial video de “Children” y el muy notable “One and one” (¡Gracias Cristian Muñoz!)

  • Realmente notable. Escuchar Era me recordó que por ahi tengo guardado un cassette con ese disco y sus montoneras de versiones de “Ameno”, todo un clásico de 1998 y esos años.

    También Yanni era impresionante, recuerdo que en el canal local de Rancagua pasaban (y por falta de material, quizás sigan pasando) el concierto en la Acrópolis, con el cual me quedaba pegado mucho rato. Realmente era bueno!

    Y por último algo faltó aquí: Robert Miles, que sacó un disco casi imprescindible a mediados de los 90, con esa canción (“Children”) que sonaba y sonaba por todos lados. Sin duda otro recordable de ese tiempo

    Sin duda, un tremendo post, buenísimo!

  • Bueno, bueno.

    Sobre todo Enia… el Adiemus era para “la mujer del mar” en Sucupira. Sus temas son infaltables en cualquier acto solemne y/o licenciatura en época colegial. Aunque ya están muy trillados.

    Sara Brightman la conocía por El Fantasma de la Ópera y por El Quinto Elemento. Típicos de mi odontólogo en rancagua.

    saludos!

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