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Érase una calle sentimental

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Estaba preparando un posteo para este blog sobre “Aquí no hay quien viva”. Si has vivido en España durante los últimos tres años, no hace falta explicarte a qué me refiero, así que sáltate el siguiente párrafo.

“Aquí no hay quien viva”es una comedia de situaciones que narra las desventuras de todos y cada uno de los habitantes de un edificio con seis departamentos (dos por piso), un atico ocasionalmente usado como residencia ydos locales exteriores, de los cuales uno es utilizado para la serie y elotro es un espacio reservado para el aparente principal esponsor del programa: el banco Santander Central Hispano.

El edificio en cuestión se ubica en el número 21 de la calle Desengaño. Cuando me puse a pensar sobre aquel nombre, la conclusión más rápida que obtuve era lo curioso que resultaba. Pero dándole más vuelta al asunto recordé que en Antofagasta, o al menos en Chile a las calles no se les pone nombres de sentimientos como Desengaño.

No sé si en España es normal ver calles con nombres de sentimientos, pero al menos en Chile eso no se ve. De hecho, somos muy poco originales para ponerle nombre a las calles. Para empezar, la mayoría de ellas tienen nombre de personalidades históricas para el país o la ciudad.

Continúa leyendo “Érase una calle imaginaria”

Prácticamente no hay ninguna ciudad, pueblo de Chile que no tenga una calle o avenida Arturo Prat: En Antofagasta es el paseo peatonal más importante del centro; en Iquique, donde el nombre Prat adquiere mucha más importancia, es la avenida que bordea su costa. De acuerdo con una nota que leí hace varios años en el cuerpo C del Mercurio, hay más comunas chilenas con calle Arturo Prat que con calles Bernardo O’Higginso José Miguel Carrera (el otro forjador de la independencia chilena, y antagonista de O’Higgins). Incluyendo poblados pequeños (o no tanto, pero tampoco más grandes que una ciudad) como San Pedro de Atacama, Bisbiri, Monte Patria, Ñinhue, Villa O’Higgins, Puerto Williams, Putaendo, Pisagua o Coihueco.

Pero no solo nombres con este grado de relevancia tienen su calle en Chile. Pareciera que a los planificadores urbanos (versión realista de lo que uno suele hacer en juegos como “Sim City”) pensaran que si una calle no tiene un nombre de persona, no existe otra manera de denominarla (tipico de ingeniero que cree que todo debe hacerse de una manera, sino no funciona).

Al casi terminar el gobierno de Augusto Pinochet (me parece que antes del plebiscito que lo derrocó), empezó a desarrollarse una nueva política habitacional para que personas con pocos recursos pudieran por fin tener su ‘casa propia’. Con pocos metros cuadrados y en sectores lejanos de los sectores comerciales y, por sobretodo, de aquellos habitados por las elites, pero propia al fin y al cabo. Esta política siguió implementándose en los gobiernos de la Concertación, hasta el día de hoy.

En Antofagasta, todo el sector norte (el comercio está en el centro y los ricos en el sur) se llenó de casas de dos pisos donde la gente intentó desarrollarse y vivir mejor, sin conseguirlo . Pero ese no el tema de este posteo. El asunto es que el norte se llenó de nuevas casas… y de nuevas calles a las que había que ponerles nombre (el cual, obvio, no hubiese sido ocupado anteriormente en otros sectores de la ciudad).

Una de las avenidas aledañas a estas nuevos asentamientos y que ya existía desde antes de su construcción se llama Héroes de la Concepción. La Concepción es una locación en el Perú donde se desarrolló una de las batallas más sangrientas de esa guerra llamada del Pacífico o del Salitre, dependiendo del bando que cuente la historia (en Wikipedia la denominan de ambas maneras). En aquel lugar, los peruanos lograron acribillar a practicamente todo el batallón chileno que intentó enfrentarlos.

¿Un batallón completo? Si, o sea muchos nombres para… ¡denominar a las calles de estos nuevos conjuntos habitacionales! Las primeras calles de estas poblaciones fueron llamadas con los nombres de los militares acribillados en La Concepción: Juan Bolivar, Félix Contreras, Ignacio Carrera Pinto, Manuel Silva… Cuando se les acabaron los nombres de los héroes de la Concepción, y viendo que los demás personajes de la Guerra del Pacífico ya tenían sus calles en el centro de la ciudad, optaron por las locaciones de la Guerra del Salitre que no habían sido ocupadas como nombres de calles: En el centro hay una avenida Iquique y una calle Esmeralda, pero a nadie se le había ocurrido llamar a una calle Morro de Arica. Ni mucho menos Huamachuco, lugar en donde finalmente los chilenos ganaron la guerra.

Otros tipos que en su momento de seguro tuvieron una historia notable, también obtuvieron su calle, pero sus historias pasaron a ser del conocimiento de unas élites, y los nombres de sus calles pasaron a no tener más significación que el nombre de la calle. Todavía no sé quienes fueron Eduardo Orchard, Juvenal Morla o Antonio Poupin.

Tan consolidada está la costumbre de llamar a calles con los nombres de pila de personas que se cree que esa es la manera de practicamente canonizar a personajes que según su fanaticada de turno han marcado un hito en la historia. A veces la decición de llamar a una calle con el nombre de un fulano provoca mucha controversia.

Sí, de acuerdo con la misma nota mercurial, en un pequeño pueblo de Chile ya llamaron a una calle Augusto Pinochet. Y la farándula tuvo espacio para discutir cuando la calle santiaguina Rosas pasó a llamarse Mario Kreutzberger (para quien no lo sepa, ahí está el Teatro Teletón). También hubo controversia cuando en el mismo Santiago, Huerfanos cambió su nombre a Gladys Marín. Todavía hay conservadores que insisten en llamarla Huérfanos, así como todaví
a llaman Estadio Chile a la cancha que oficialmente ahora se llama Estadio Victor Jara. Ah, y un pequeño pasaje en el centro de Antofagasta dejó de llamarse hace unos años Sargento Aldea para convertirse en Andrónico Abaroa, el primer descendiente de la familia Luksic en pisar suelo chileno. Cerca de esa calle está el cuartel general del Ferrocarril Antofagasta a Bolivia, que le pertenece a los Luksic, por lo que no faltó quien atribuyó el cambio a un petición de este rico y poderoso clan.

Aún así no es muy normal ver calles con nombres de intérpretes o compositores musicales (el minuto de la Caja).Quien sabe, tal vez el próximo conjunto habitacional para pobres sea concebido por un melomaniaco, y veamos calles como John Lennon, Paul McCartney, Michael Jackson o incluso Luis Miguel o Ricky Martin, aunque dificilmente una avenida Corinne Drewery, una calle Antonio Restucci o un pasaje Donald Fagen

Y cuando las ideas para llamar a una calle con un nombre propio de persona se acaban ¿Qué queda? Denominarlas con lugares.

Cuando se acabaron las nombres y lugares alusivos a la Guerra del Pacífico para denominar a las calles de esos emergentes conjuntos habitacionales antofagastinos que mencionaba hace algunos párrafos, surgió la idea de llamar a las calles que faltaban con nombres de ríos de todo el país: Millahue, Palena, Salado, Imperial, etcétera. Aún así quedó un nombre vacante, y no se les ocurrió mejor idea que llamarla Pasaje Huamachuco, ya que estaba a continuación de la calle del mismo nombre.

Yo vivo (para cuando escribo este posteo) en el pasaje Huamachuco, y cada vez que alguien pregunta mi dirección, tengo que enfátizar claramente que vivo en el “PASAJE” y no en la “CALLE” para evitar que la correspondencia o mi amigo golpee el domicilio equivocado. Y ha pasado. Si existiera Santa Claus, qué dolores de cabeza padecería al repartir los regalos correspondientes a este país, sin lugar a dudas.

Al considerar lugares, se incluyen además de los ríos, las ciudades y países. Ocurre que en Antofagasta las calles con nombres de ciudades chilenas son las primeras que pueden cambiarse de nombre, no así las denominadas con otros países. Nadie se quejó cuando las calles Calama y Salar del Cármen pasaron a llamarse Salvador Allende, O la avenida Cautín, avenida Antonio Rendic.

Pero los nombres de países para las calles se los han ganado las comunidades extranjeras de Antofagasta, que en algunos casos son prácticamente sinonimo de las clases poderosas de la ciudad. Sólo así se explica que un nombre de calle que jamás se pensó como reemplazable, como el de la avenida Ejército, haya cambiado el año pasado a Avenida República de Croacia. Los croatas tienen fuerza en la ciudad, y son admirables por eso. Por que lo han hecho con trabajo y sin lamentarse, a diferencia de muchos chilenos.

Otros conjuntos habitacionales han intentado ser más ‘innovadores’ al denominar a sus calles y optan por conjuntos de nombres que, de por sí, denoten la supuesta exclusividad del sector.

El mejor ejemplo está en el barrio más rico de Antofagasta: Jardín del Sur. Sus calles de norte a sur se llaman “Travesía de algo”, y las de este a oeste, “Subida de esto otro”. O sea, Travesía del Mirador, Subida del Agua, Travesía del Cerro, ese tipo de nombres. Los lees y vaya que suenan más exclusivos que Alonso de Córdova o José Alcalde Délano (dos calles santuaguinas todavía más elitistas).

Las Rocas, otro barrio pero de clase media alta, para diferenciarse del resto de Antofa, optó por los árboles: Sus calles se llaman Los Chañares, Los Naranjos, Los Guindos, Las Jacarandaes, Los Almendros, Los Álamos, Los Aromos, Los Sauces, etcétera. En cambio, las del Barrio Industrial tienen nombres de elementos de la tabla periódica: El Yodo, El salitre, El Azufre, Pasaje Mercurio, Onix… Y en la COVIEFI, otro sector medio alto, optaron por el santoral católico: Santa Filomena, Santa Bárbara, Santa Lucía…

En Gringolandia, por cierto, las calles donde se ubican las empresas tienen SUS nombres. La sede mundial de Microsoft está en One Microsoft Way y la de Panasonic para los EE.UU., en One Panasonic Way.La radio El Conquistador imitó esta idea gringa al parecer y la calle en donde se encuentran sus estudios centrales se llama… El Conquistador del Monte. La sede en Antofagasta de Minera Escondida (una división de bhp billiton) está en la Avenida de la Minería, aledaña a la Avenida Escondida. Y el Club de Leones ha conseguido que muchas calles chilenas se llamen Los Leones. Sus rivales en Rotary nunca lo han podido lograr (aunque una Avenida Rotaria podría malinterpretarse como una rotonda).

Aquellos son los únicos casos que conozco en los que intentó llamar a una calle (o conjunto de ellas) con un nombre más original que un nombre propio de humano o un lugar o país. Y no he mencionado la peor idea para llamar a una calle: Simplemente denominarla 4ta avenida, 2da calle o bien 5 Norte, 8 Sur o 15 Oeste. O más terrible todavía, como una que realmente existe en Antofa: Pasaje sin nombre.

Pero a nadie se le ha ocurrido llamar a una calle con nombres de sentimientos, estados de ánimo, en fin, con sustantivos abstractos como los llaman los profesores y ayudantes de español o castellano. Si lo hicieran, las calles tendrían una connotación incluso hasta poética. Y caminar por ellas en algunos casos dejaría de ser una mera rutina.

¿Cómo sería caminar por la calle Mentira, Depresión, Hipocresía, Esperanza, Seguridad, Patriotismo o Integración? ¿Y si el barrio rojo está en la calle Libertinaje o Libido? ¿Te darían ganas de acelerar a 150 kph en tu auto por la calle Vértigo? ¿Qué tal si la calle donde se encontrará el nuevo Mall Plaza Antofagasta deja de ser la Avenida Grecia y se pasa a llamarse Av. Consumismo o Av. Individualismo? ¿Y si le cambiaran el nombre a la avenida 11 de septiembre de Providencia (Santiago de Chile) por Tolerancia, Reconciliación o para continuar con el significado que muchos actualmente le interpretan a la fecha, Impunidad?

Por cierto, al finalizar este posteo recordé que la casa de los Simpson está en la avenida Siempreviva. Y que Bart en un capítulo le indicó al policía que debía ir a la Calle Falsa, que realmente existía en Springfield (pero Bart Simpson no lo sabía). Los gringos (y/o los traductores mexicanos de la serie de Matt Groening) tampoco son tan aburridos a la hora de ponerle el nombre a sus calles.

  • Fernando. A. Castro

    Por cierto, el título de este posteo es una alusión a “Aquí no hay quien viva”, ya que el nombre de todos sus episodios empieza con la frase “Érase un…”. Por ejemplo, “Érase un cambio de vida”, “Érase el primer presidente gay”, “Érase un desgobierno”, “Érase una presidenta títere”, inclusive “Érase una conexión wifi” o “Érase un robot de cocina”.

  • Fernando. A. Castro

    Y un nombre de calle curioso que no mencioné en este posteo, es el de los estudios Walt Disney en California. La calle originalmente se llamaba Buena Vista, nombre que posteriormente obtuvieron muchas de las empresas vinculadas con Disney, como la distribuidora de sus películas a nivel internacional. Ahora, la calle Buena Vista me parece que se llama Mickey Mouse Avenue.

  • Jorge

    Ja, ja, nuevamente El Mercurio miente: En Villa O’Higgins no hay calles que lleven el nombre de Arturo Prat ni Bernardo O’Higgins (Claro que el nombre lo lleva el pueblo…) ni ningún héroe nacional. Solo nombres de ríos y lagos…
    Saludos desde la Patagonia.

  • Fernando. A. Castro

    Así que no hay calle Prat en Villa O’Higgins? Y peor aún ¿No hay Calle Bernardo O’Higgins en Villa O’Higgins? Eso sí que es insólito. Por otro lado, que lo haya afirmado mal el Mercurio es esperable a mi gusto. Han cometido errores aún más horrorosos al escribir sobre regiones, lo que demuestra el mucho conocimiento que tienen acerca de Santiago, y el escaso sobre el resto del país. ¿Existirá otro país tan largo, pero paradojalmente centralista como el nuestro? Y lo afirma alguien que no se identificia mucho con la ciudad donde vive.

    En fin, gracias por tu comentario Jorge, y nos estaremos leyendo.

  • mikado

    Antonio Poupin fue un reconocido ciudadano de la ciudad de Antofagasta, fue uno de sus alcaldes.La calle que lleva su nombre está al lado sur, de cerro a mar, cerca del hospital Regional. No he podido averigual quien fue Juvenal Morla, hoy anduve por alli y me surgió la curiosidad de saber quien fue y así llegué a este blog.

  • mikado

    Tuve un leve problema de dislexia, puse “averigual” en lugar de “averiguar”-

  • mikado

    Debo corregir el comentario anterior- Revisando el listado de Alcaldes de Antofagasta, no figura ningún Antonio Poupin como tal. Mil disculpas. Creo que lo mejor es preguntarle a nuestro historiador Don Floreal Recabarren, seguro lo sabe.

  • Me cruce con esto buscando una tienda de repuestos automotricez ubicada en Juvenal Morla. y lo lei parece que varios años después de escrito, pero no puedo desaprovechar la oportunidad de felicitarlo. Excelente texto. Lo voy a compartir con mis amigos y familiares.